-“En el frente de mi casa hay una mata de guandules,
que en el collojito dice: “Dame Amore y No Te Apure”. - Autor Pendiente
Un poema original de de mi gallardo enamorado, creía yo que era, un morenazo alto, piel azabache, robusto y blanca dentadura. Se aparecía de vez en cuando de visita en mi casa, con una labia, hablando con mucha propiedad de sus sueños de ser boxeador. Ya lo veía en mi mente, el Mohamed Alí Dominicano. Según se daba pompos y platillos nombrando algunos de sus entrenamientos en su casa, con sus pesas hechas de latas de hojalata llenas de cemento., no había peleado nunca profesionalmente, sus músculos y su esbelta figura, las había obtenido en su arduo trabajo de campesino, trabajo que aún realizaba ayudando a su mamá y hermanos a mantener las tierras que su papá, les había heredado. No leía ni escribía mucho. Lo de él era su musculatura, su cuerpo, los puñetazos lanzados al vacío, encorvando su varonil cintura y doblando sus atléticas piernas.
Coloquios del mundo que solo veía en el televisor, cuando ni siquiera a la capital había ido. Entre comentarios de cómo me iba en el colegio, las vacaciones, las noticias, los políticos, pasábamos sentados en la galería algunas horas mis hermanitos él y yo. Se despedía deseándome: “Sueña con los angelitos”.
Nos mudamos del campito a la ciudad, nuestra estadía había sido solo temporal. No supe más de él, hasta que se aparecía algunos días, comía, reposaba en mi casa y luego de nuevo se iba a su campo a su trabajo de campesino. Pasaron unos meses y no supe más de mi boxeador enamorado, su mamá una moyeta preciosa venia a veces al pueblo, tenia una gran amistad con mis papas, trayendo con ella, las frutas que nos gustaban y una vez una cartita para mí así, decía:
-“Ayer te madé a decir en un papelito blanco,
como quieres que te quiera,
tú en el pueblo y yo en el campo.” - Autor Pendiente
Poema que de nuevo creía que era su inspiración. Un día en la biblioteca del pueblo, haciendo la tarea, encontré ese último en la Enciclopedia Dominicana. No recuerdo el autor, solo hojeé las hojas, pero para mí el autor de ese y otros que se me escaparon de mis reminiscencias son de mi enamorado poeta boxeador.
Esmirna Rivas ©2008
-Este me lo recordó mami:
- “Hasta las viejas señores con su arrugado pellejo,
están hediendo a cangrejo y andan pensando en amores
pero no hay un sacristán que las mire con afán,
por eso yo miro las viejas con ojo de gavilán.” - Autor Pendiente
Comentarios: esmirna@dominicanflave.com
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