Estos son algunos de los personajes que contribuyen en la cultura culinaria de nuestro país, al ser distribuidores de artículos frescos y de primera necesidad en el cocinar diario. Algunos con sus productos, refrescantes para el calor caribeño, con sus frutas vegetales, jugos u otros productos que son vendidos en las calles de extremo a extremo por las ciudades en busca del sustento de sus familias. Aquí cito algunos de los que contribuyen a darle el sabor de pueblo a nuestro paisito.
“El Carbonero” en el Burro con sus arganas llenas, en el triciclo, en la carreta, en los puestos de carbón: “Carbón, Carbonero” En las partes rurales de Quisqueya, se prepara el carbón de leña. Se entierran los palos en la tierra. Se forma Una especie de volcán u horno con los palos encendidos y poniéndole tierra por encima. Además de procesar la leña esta también se usa seca para el cocimiento de los alimentos. La forma moderna de las cocinas dominicanas de estufas de gas o eléctricas. Pero el carbón siempre esta a la mano con el anafe y la astillita de cuaba para encenderlo.
“El Panadero” con sus canastas vendiendo pan en la calle de casa en casa: “Pan, panadero, pan”. El pan de agua, chiquito y grande. Pan Camarón, etc... Surtidos de las panaderías locales. En las mañanas, para tomarse el cafecito con el pan calientito. En las tardes para la cena con el chocolate, pan con aguacate, los sanduches que se preparan en los colmados, etc.
“La Marchanta” estas señoras van de casa en casa con sus canastas llenas en la cabeza, sostenida por una envoltura de tela la cual doblan en forma de espiral, y se montan su carga.
Llevan frutas, vegetales, flores, hortalizas, verduras todo lo que les quepa y se venda. El repollo picado, la lechuga, los tomates, los, rábanos, los pepinos, y todos los elementos para la ensalada del almuerzo que algunas amas de casa las esperan, para no salir a comprarlos al ventorrillo o puesto de ventas de estos. O “El Marchante” en su triciclo o en carretas.
“El Frío Frío” Empujando su carreta pintadas de colores alegres, con su bloque de hielo, y las botellas de vidrio con los colores y sabores refrescantes junto al hielo raspado por el instrumento de metal. Las abejas que son sus acompañantes detrás del dulce .Van por las calles con su: “Frío, frío”.Aunque los negocios de helados de diferentes sabores les hagan la competencia, estos no dejan de se únicos en su variedad de sabores, el de frambuesa o rojo que es mi favorito.
"Algunos ahora andan con licuadoras eléctricas, conectadas a baterías de carros como fuente de energía a vendiendo batidos de frutas también."
“La guagüita Anunciadora” Camionetas o motonetas preparadas por sus dueños, para vender diferentes productos anunciádnoslos por un alto parlante, para hacer mas notoria su presencia en el barrio y las vecinas salgan a surtirse. “Vecina, vecina, ya llego su guagüita anunciadora, traigo, peine, cepillo, desrizado, etc.…” otras van “Huevos, huevos los huevos”; “Los víveres”.Dependiendo que vendan o que propaganda comercial estén promocionando.
“El Manicero” va por la calle con su lata de salsa grande llena de maní tostado envuelto en papel, con otra lata chiquita abajo sostenida por alambres con carbón encendido para mantener el maní caliente dándole vueltas y vueltas de manigueta para que no se apague. “Manicero, maní”.
“El Dulcero” con su bandeja llena de dulces, palitos de coco, jalao, conconetes, masitas, canquiñas etc.… Para endulzar las tardes con un vaso de agua bien fría.
“La Paletera” Surtida con los dulces y golosinas, chocolates, galletitas, cigarrillos, quinielas y billetes de la lotería, etc. En las escuelas, hospitales y lugares públicos un cajón grande en forma de maleta donde se enganchan los dulces para que se vean, armables y desarmables con su mesita para cambiarla de puesto.
“El Chinero” pelando chinas y vendiéndolas en bolsitas, en las esquinas o diferentes lugares públicos. Al igual que piña peladas y en bolsitas, y otros frutos.
“Jugo de Caña” o “Guarapo” este se consigue al moler la caña de azúcar, van por las calles en sus triciclos con maquinitas a motor exprimiendo la caña y desechando el vagazo. Y vendiendo la caña cortada en funditas plásticas.
“El Amolador de Cuchillo” Este va por los barrios en su triciclo con una piedra de amolar esperando que las vecinas lleven los cuchillos botos.
“El pela Coco” Con su sombrilla y su puesto de vender agua de coco tiernos, los pelan y los abren para tomarse el agua de coco sin mucho atributo solo de embicarse de la apertura y saborearla.
“Las Fritureras” Con sus puestos de frituras en las esquinas o negocios ya establecidos en los barrios. La forma más fácil de adquirir los antojitos fritos frescos y de toda clase.
“El Compra Hierro Viejo” Comprando hierro u otros metales que estén fuera de uso, intercambiándoles por canicas o bolitas de colores u otros.
“Guandule verde, Guandulero” Los limpiabotas, los limpia carros, los que venden artículos para los celulares. “A peso te peso”, Los canillitas, etc.…
Estos son algunos de los que me vienen a la memoria. Además de cómo los tiempos han cambiado y la economía del país es un constante subir y bajar de precios. Todo lo que llegue a la imaginación que pueda ser forma de trabajo o de ganar dinero para el sustento familiar es valido.
Sin olvidar a los locos Mansos...
No hay límite cuando la necesidad y el hambre obligan a las personas a