Día de invento, a salir a comprar los componentes. Perfecto para prepararlo en familia o con amigos en compañía de unos traguitos para ir calentando el paladar.
Los víveres o viandas, las carnes y los condimentos hay que saber que se va a ser con el caldo si “echarle más agua al caldo porque te llego mas gente" como dice la canción.
¡Recuerda que no son lo mismo una sopa, sopión, cocido, asopao que un sancocho!
Carnes: gallina o pollo, res, chivo, rabo de res, huesos y carnes, chuletas ahumadas, huesos con tuétanos, longaniza, puerco, etc.… Puedes también solo prepararlo de una o dos carnes, de siete carnes o sancocho prieto, de la idea que quieras partir para combinar tus ingredientes favoritos.
Víveres: plátanos verdes, guineos verdes, rulos, maíz en su mazorca, batata o boniato, auyama, papas, yautía o malanga, yuca, ñame o mapuey, etc.…
Condimentos: cilantro ancho, raíz de apio, cilantro o verdura, ajo, tallos de apio, orégano, cebolla o cebollín, puerro, ajíes, ajícitos gustosos, perejil, cilantrico, etc.…sal y pimienta al gusto, agrio de naranja, caldito de pollo, sal y pimienta al gusto, bija (opcional)
Una buena paila o caldero en que te quepan todos los ingredientes. Arroz blanco, casabe, para acompañarlo, salsa picante y un buen aguacate.
La preparación comienza primero por la carne ya bien sazonada, quizás la cocines en una olla de presión, para acelerar el cocimiento y ahorrar energía. O prefieras sofreír algunas de estas para que suelten más de los zumos y sepan mejor que hervidas.
El “sabor a campo” lo puedes improvisar con las batatas y suficiente auyama y yautía. Aunque el sabor típico que le da el fogón y la leña son incomparables.
En lo que hierve la carne que casi ya esta lista, puedes ir pelando los víveres y ponerlos a en agua hasta que llegue el momento de adicionarlos. O adelantas un poquito el proceso hirviéndolos con sal en otra olla aparte. Quizás alguno no le gusta el sabor de las batatas, estas las puede hervir aparte y luego agregarlas sin el agua. Las mazorcas de maíz enteras o cortadas en ruedas.
La yautía y la auyama son componentes claves para que cuaje el caldo. El cual no puedes acelerar, tienes que dejar que se tome su tiempo para que el almidón de estos se incorporen con los demás ingredientes en lo que hierven. A fuego medio, para que el almidón no se queme en el fondo y se ahume el caldo. Al momento que hierves las carnes le añades un poco de sal, dientes de ajo, cebolla o mas ingredientes (opcional). El sofrito y el caldito de pollo, ya que incorpores las carnes y los víveres, lo sofríes para que suelten mas sabor los condimentos, luego le puedes añadir, cilantro entero, cebollas o mas dientes de ajo, sueltos o envueltos en un sedazo de tela el cual puedes remover después que este el sancocho y así no tendrás estos sueltos en el caldo. El cilantro también es opcional al final picado para darle un sabor más fresco al caldo.
Después que este listo lo dejas enfriar un poco para que no te quemes, y debes tomar en cuenta no tomar agua cuando estés consumiendo este caldo para que no te pasmes. Después que termines con esta hartura, siéntate a digerirlo, porque vas a sudar, desabróchate y acomódate y replica este dicho:
“Con esta jartura que yo me dí,
Y una oración que yo me sé
No volveré a comer más
Hasta que no encuentre que”.
Esmirna Rivas © 2006
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